Este verano, entre teorías motivacionales, requisitos de un plan de formación y mucho mucho calor, terminé de leer “Wicked: Memorias de una Bruja Mala“, una revisión de Gregory Maguire a la vida de la Malvada Bruja del Oeste, esa que en su enfado porque le hubiese arrebatado un zapato, Dorothy castigó con un cubo de agua que la evaporó.
Lo cierto es que la primera vez que vi este libro en FNAC me pareció lo suficientemente interesante como para plantearme leerlo en alguna ocasión, pero no tanto como para comprarlo. Y siguió sucediendo así hasta que una vez terminado el volumen 5 de “La Saga de Dresden” y sin nada más interesante en el horizonte, mi pequeña y abarrotada librería personal se vió ampliada con Wicked y su secuela, “Hijo de Bruja“.
Tras leerlo sólo puedo decir que adoro a Elphaba, tanto que ahora Fabala ya no me parece un nombre tan ridículo (tal vez lo veía así porque la Fabala de Astérix y Obélix me parecía ridícula, quién sabe), e incluso me gusta más Dorothy de lo que me gustaba en El Mago de Oz, porque ahora ya no es esa niña que cree que porque a una le llamen “Malvada Bruja” signifique necesariamente que sea malvada, sino que es una niña arrepentida de haberle caído encima a una pobre mujer (que sí, era un poco retorcida y algo cruel) y quiere recibir el perdón de la otra tan malvada bruja.
Elphaba es un personaje increíble, en serio. A veces deseas darle escobazos hasta que recobre la cordura, pero otras quieres abrazarla y hacerle olvidar que es verde y que no es culpa suya serlo, por mucho que Frex disimuladamente lo mencione, una y otra vez, como cuando mencionamos algo que no queremos que sea olvidado, sin darnos cuenta de los efectos que causamos.
Adoro a Elphaba porque en algún momento todos nos hemos sentido “Elphaba”, olvidados en favor de la pequeña Nessarose o utilizados por Pfannee, incluso enfadados y hastíados de Avaric, porque al fin y al cabo, sus intenciones, aunque se lleven a cabo mediante medios retorcidos, son, cuánto menos, nobles, y porque, como dice el resumen del libro, es difícil ser la mala de la película.
Respecto al Mago de Oz sólo diré que le acabas odiando. Y realmente, una vez terminas de leer, no sólo le odias por el libro que tienes en las manos, sino porque si lo piensas bien, siempre hubo algo raro en él, en todas las películas, en el libro original… Siempre. No era un extravagante hombrecillo inofensivo como todos lo recordamos. Y precisamente, además de Elphaba, es por eso que me ha gustado tanto Wicked, porque te presenta la otra cara de la moneda, te da otras opciones y te hace darte cuenta de la escala de grises.
Nada es blanco ni negro, y aunque acabas deseando que el final fuera otro, no puedes pensar que a pesar de todo es un buen final, aunque sea el debido porque al fin y al cabo ésto no deja de ser un spin-off, y que gracias a él puedes ver no sólo alivio cuando la pequeña Dorothy vuelve a casa, sino alivio de que el Mago de Oz se vaya también.
Puede que sea precisamente por ese final, esa ducha involuntaria, al principio descrita como ira, aquí descrita como intento de salvación, que se congenie con Elphaba, cuando originalmente no podías menos que pensar “¡¡muerte a la bruja!!”, pero por mi parte sólo puede seguir pensando que la adoro, y que menos mal que ese día el libro me llamó para que lo incorporara a mi biblioteca y sobretodo lo leyera, porque se ha convertido en un favorito.
Desgraciadamente, acto seguido leí su continuación, “Hijo de Bruja” y me quedé un poco fría. Es interesante, ver cómo siguen tantos personajes, viajar con ellos a lo largo de situaciones extrañas, coincidencias y sobretodo, ahondar más en el Mundo de Oz, pero Liir no es Elphaba, y no consigue engancharte tanto como ella sí lo hacía.
Como decía, es interesante, pero te encuentras en una historia que avanza a trompicones. Una vez avanzas tres pasos para al momento siguiente volver atrás dos y después empezar a dar vueltas. Al contrario que con Elphaba, y a pesar de haber un hilo conductor, la historia no se transforma en un viaje, sino en las fotografías hechas en su recuerdo.










5:25 pm, 4 October 2010
Hey Ally después de que tu nos dijiste de este libro, en el Club del Libro, rápidamente lo busqué y lo devoré, sinceramente que me gustó mucho. Mucho. Yo no pude encontrar “Son of a Witch”, deje pasar dos libros, que por cierto recomiendo mucho “World War Z” hizo literalmente explotar mi mente, pero finalmente encontré “A Lion Among Men” que es la tercera parte (temporalmente) de la que ahora es la Saga “The Wicked Years” y pues básicamente tengo la misma impresión de este que tu de “Hijo de Bruja”, solo digamos que “Wicked” fue mejor.
1:36 am, 5 October 2010
Me alegro, la verdad es que es uno de esos libros que quieres recomendarlo a todos tus amigos y conocidos para que puedan disfrutarlo como lo has hecho tú, así que me alegro mucho de que haya sido así :)
Yo el 3º todavía no lo he leído, tengo curiosidad, sobretodo por ver si el León se acuerda de esa experiencia en la Universidad con Elphie y cía :P