Volver de un lugar como Londres, en el que la temperatura media éstos días ha sido de entre 2º y 8º, a Valencia, donde se mantiene todo el día sobre los 13º y baja como mucho a 8º ya muy entrada la noche, ha sido como si hubiese viajado al futuro durante un cambio de estación, además, cuando llegué a casa se me hizo todo rarísimo, como si en lugar de 6 días hubiese estado casi un mes fuera.
Lo cierto es, como ya me pasó en Septiembre, que me habría quedado allí si no fuera porque tengo responsabilidades aquí que reclaman mi atención. Una, que se acostumbra enseguida a lo bueno de tener al contrario contigo (o más bien, estar tú con él xD) y hacer cosas juntos :)
Para los que me habéis preguntado si ha llovido, sí, llover, llovió, concretamente el primer día, después de pasarme dos horas esperando que se hiciese la hora de salida de Miguel del trabajo, y justo cuando salía del local donde había estado tomando algo (que debía ser el más caro, porque tela lo que me cobraron -_-).
Así que ahí estaba yo, con un paraguas plegable medio escacharrao, una maleta enorme, un frío que pelaba y una lluvia de ésas fuertes, que casi no te dejan ver por dónde caminas, y todo, en la calle, esperando bajo un puente en modo homeless total >_< porque claro, como os decía, había estado tomándome algo en un sitio la mar de majo (y la mar de caro, también), pero se me ocurrió salir demasiado pronto de él pensando que tardaría más en llegar a su empresa. Y como si todo ésto no fuera poco, después de tomarme un zumo de piña (hasta aquí todo normal) y… un helado. Sí señores. Sólo yo podría pedir un helado, en Londres, en Diciembre, y con 5º en la calle ¬¬ (que conste que pedí algo que sonaba apetitoso y no tenía nombre de helado… al ver qué había pedido comprendí la cara del camarero y que me preguntara de donde era xD)
Pero bueno, a pesar de las aventuras del primer día, y que como ya comenté, incluyeron 2 autobuses, un tren y un metro para poder llegar, lo cierto es que encontré bien mi camino, y al final, le esperé en la puerta de su empresa, mientras un montón de gente me miraba preguntándose qué hacía allí (algunos incluso me preguntaron si estaba esperando un taxi y necesitaba ayuda xD).
La cara de mi contrario al salir y verme allí, bajo la lluvia y con la maleta a cuestas fue un mix de emociones increíble, al menos hasta que me dijo lo primero que le salió “¿qué haces aquí?“, en que mi cara compitió con la suya e hizo que lo primero que se me ocurriera a mí fuera “ya ves, pasaba por aquí“, con lo que añadí la risa al cóctel anterior mientras el pobrecito mío no se lo creía y no paraba de abrazarme sin dejar de mirarme. Angelito :)
El resto de días, ya os los fui contando por Facebook, pero fueron genial, entre visitas a museos, salidas por ahí… y es sorprendente lo rápido que te formas una rutina cuando estás a gusto, ahora me resulta raro no salir para recoger a Zn en Victoria :)
Por cierto, allí en el Norte no es que se acercara el Invierno, es que ya había llegado, qué frío >______< menos mal que llevaba mi gorrito de lana, porque si no ahora mismo no tendría orejas xDDD











